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KinRed está en pruebas. Lo que guardes ahora puede no conservarse cuando KinRed abra al público.

Una aplicación para el teléfono, donde ya conversan.

Lo vivido merece algo más que la añoranza: merece perdurar.

Reúnan a quienes estuvieron ahí, conversen como siempre lo hacen, y esa conversación se convierte en un relato que queda.

Ejemplo — de la conversación al relato

KinRed El viaje del verano 4 personas
Marcela Era el verano del 98, me acuerdo porque recién había sacado la licencia.
Julio 97. Fue 97, porque todavía vivíamos en la casa de arriba.
Marcela Puede ser. Lo que sí: el auto se quedó en pana subiendo la cuesta.
Ana Y nos empujaron unos que venían atrás. Nunca supimos quiénes eran.
Julio Encontré esta. Miren la cara del Beto empujando.
Ana JAJAJAJA no, por favor, borra eso.
Beto Yo empujé más que todos ustedes juntos, para que sepan.
Ana Eso es falso y hay testigos.
Marcela Llegamos de noche y nos abrió la señora del almacén, que ya había cerrado.

Y de esa conversación sale esto

Aquel verano —ella lo recuerda en el 98, él insiste en el 97— el auto se quedó en pana subiendo la cuesta. Los empujaron unos desconocidos que venían detrás, y nunca supieron quiénes eran; Beto sostiene, contra el testimonio de los demás, que empujó más que nadie. Llegaron de noche, y la señora del almacén les abrió con la cortina ya cerrada. Escrito con lo que dijeron. Nada más.
Dos personas junto a un auto detenido frente a un lago y montañas

El problema

Lo que hoy parece inolvidable, mañana puede perderse.

Nadie guarda el recuerdo completo. Uno se acuerda del lugar, otro de la frase exacta, otro tiene la única foto y otro sabe por qué ese día importaba. Repartido entre todos está entero; en la memoria de cada uno, apenas un pedazo.

Y no se pierde de golpe. Se pierde en el traslado de un teléfono a otro, en el grupo de mensajes que nadie volvió a abrir, en la persona a la que nunca alcanzamos a preguntarle.

Nadie recuerda una historia completa. Juntos pueden reconstruirla.

Una mujer se saca una selfie con tres amigos sentados en una banca

Cómo funciona

Una historia se reconstruye conversando.

No tienes que escribir la historia: basta con contar lo que aún vive en tu memoria.

01

Reúnan a quienes estuvieron

Abres una historia y invitas a las personas que vivieron ese momento contigo. La historia es el lugar: no hay grupos que administrar ni comunidades a las que pertenecer.

02

Conversen como siempre

Escriban o dicten lo que se acuerdan, y manden fotos. No hay que subir nada ni marcar qué mensaje cuenta: conversar es aportar.

03

KinRed entrelaza lo que dijeron

De esa conversación sale un relato escrito con lo que ustedes recordaron: sin inventar lo que nadie dijo, sosteniendo lo que se contradice y dejando a la vista lo que quedó en duda.

Entre todos

Cada quien aporta lo que sabe

Una memoria compartida no se construye con una sola voz, y no todos recuerdan del mismo modo.

  • Quien guarda las fotosEl registro visual que nadie más conserva.
  • Quien recuerda los detallesEl nombre, el lugar, la hora exacta.
  • Quien cuenta con graciaEl humor que hacía a ese grupo lo que era.
  • Quien sabe lo que importabaPor qué ese día no fue un día cualquiera.

Quizás tú conservas la pieza que falta en la memoria de los demás.

Un horno de barro y ladrillo junto a un mesón, al aire libre
«Este horno lo levantó mi papá. Ahí se hicieron todos los asados de esos años.»

Privacidad

Lo que escriban es de ustedes

Una historia nace privada y puede quedarse privada para siempre. Ese es un destino completo, no un paso a medias: la mayoría de las historias de una familia probablemente no tienen por qué salir de ahí.

Si algún día quieren mostrarla fuera del grupo, se decide entre todos los que participaron. Para llevarla a la web hace falta el sí de todos; para la pestaña Historias de la app, el grupo tiene 7 días para opinar. Una sola objeción detiene la publicación.

Y no es para siempre: quien autorizó puede retirar su autorización después, y con eso retirar la historia.

Lee la política de privacidad completa.

Inspírate

Historias que merecen perdurar

Ninguna de estas existe todavía. Son la clase de historia que KinRed está hecho para sostener.

Dos mujeres caminan por una playa de arena oscura frente a un pueblo

El viaje que hicimos aquel verano

Tres autos, una ruta mal calculada y una semana que nadie olvidó.

Una mujer mayor sonríe en la mesa, frente a un plato de comida

La casa de la abuela

La cocina, el patio, los ruidos de la mañana: el lugar donde creció media familia.

Cómo se conocieron mis papás

La versión de él, la versión de ella y lo que contaban los demás.

Dos amigas abrazadas y disfrazadas en una fiesta

El club, temporada por temporada

Los partidos, los viajes y la gente que pasó por ahí.

Dos niños miran esculturas gigantes de frutas

El año que nos cambió la vida

Una mudanza, un trabajo nuevo, una decisión que se tomó entre todos.

Lo que nos contó el abuelo

Lo que alcanzó a contar, guardado por quienes lo escucharon.

El papel de la inteligencia artificial

La tecnología organiza. Las personas conservan la verdad de lo vivido.

KinRed usa inteligencia artificial para leer una conversación larga y desordenada —como son todas— y ordenarla en un relato que se pueda leer de corrido.

No reemplaza la memoria de nadie ni inventa lo que nunca ocurrió. No decide qué fue importante en la vida de ustedes. Escribe con lo que hay, y cuando falta algo, lo dice en vez de rellenarlo.

Estado del producto

KinRed está en acceso anticipado

KinRed es una aplicación para el teléfono. Todavía no se puede descargar: estamos construyendo el producto y preparando un grupo pequeño de personas que lo use primero, con historias reales.

Está hecha para Android y para iPhone. El acceso anticipado empieza en Android, con un grupo cerrado de prueba, y la versión para iPhone llega enseguida.

Si dejas tus datos, te avisamos cuando haya un lugar disponible. No hay lista de espera con números ni promesas que no podamos cumplir.

Acceso anticipado limitado a 100 participantes

Queremos acompañar de cerca las primeras historias, observar cómo se usa KinRed y mejorar la experiencia antes de abrirlo a más personas.

Acceso anticipado

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Cuéntanos qué historia te gustaría preservar. Usamos tu correo solo para escribirte sobre el acceso anticipado.

El mejor momento para conservar una historia fue cuando ocurrió. El segundo mejor momento es hoy. No dejemos que el tiempo la borre.

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